Jacques Briochin: La Lessive Peaux Sensibles (Detergente para pieles sensibles)

15.90 €

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Molestos picores a lo largo del día, sarpullidos, irritaciones en la piel... son muchas las incomodidades que puede provocar un detergente inadecuado, y más si tu piel o la de tu familia es sensible. El detergente líquido para pieles sensibles de Jacques Briochin, testado dermatológicamente, te garantiza una limpieza profunda de tus prendas, ¡Sin alérgenos, sin perfumes y sin tintes! Este detergente está elaborado con ingredientes de origen natural, alejándose de artificios innecesarios que puedan aumentar el riesgo de reacciones alérgicas sobre tu piel, si es que ¡No hay necesidad de poner más de lo necesario! Además lleva bicarbonato de sodio, eficaz para eliminar malos olores, quita las manchas, suaviza los tejidos, tiene un efecto blanqueador e ilumina y refresca los colores.  
Esta es una foto de Jacques Briochin.

2,27 L

Apto para todo tipo de prendas a partir de 30º.

50 lavados.

Aqua, alcohol, Sodium Lauryl Sulfate, Cocamidorpropyl betaine, Potassium linseedate, c12 - 18 Fatty Alcohol Ethoxylated, Sodium chloride, Lauryl Glucoside, Sodium citrate, Capryl Glucoside, Benzoic Acid, Sodium Benzoate, Sodium Laureth Sulfate, Citric Acid, Protease, Alpha-Amylase.

Sin fosfátos, MIT/CMIT, OMG, éter de glicol, abrillantador óptico.

Su rico aroma a flores blancas lo hace perfecto para lavar cualquier tipo de prenda (excepto lino delicado) ya sea blanca o de color, protegerá su tono, la dejará limpita y lo más importante, no te producirá molestas reacciones que determinen tu estado de ánimo el resto del día.

Corría el año 1919 por la Bretaña francesa cuando Renald Raoul, un comerciante de ceras, estrenaba título de padre y creaba la marca Le Briochin. Su hijo, Jacques Briochin, fue llamado así como los habitantes de Saint-Brieuc en Cotes d'Armor, donde viven y fabrican los productos.

En su taller, Renald Raoul creaba detergentes y productos de limpieza para profesionales: pintores, mecánicos, artesanos, etc. Algún tiempo después, el boca a boca les ayudó y sus productos superaron la frontera Bretona, reconocidos como los productos más efectivos.

Comenzando los años 90 y en respuesta a las peticiones de los clientes particulares, ampliaron su rango al público general. Fue entonces cuando el negocio Le Briochin pasó a llamarse Jacques Briochin. Los empresarios visionarios tuvieron entonces una idea: ¿qué pasaría si Jacques Briochin acompañara a los hombres y mujeres en sus hogares? Para ello, había que estar presente en hipermercados y supermercados. ¡Y lo hicieron!

Gracias a la lealtad de los consumidores, la familia se expandió. Ahora se compone de más de una veintena de productos que respetan y mantienen impecables todas las superficies y habitaciones de nuestras casas. Desde su comienzo ofrecen productos de alta calidad que demuestran su savoire-faire y su gran tradición en el negocio familiar, en el que ya llevan varios siglos de la historia francesa.